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Berliner Weisse

vaso de cerveza

Uno de los estilos más versátiles dentro de las kettle sours son las alemanas Berliner Weisse, típicas de Berlin, no tan conocidas por muchos, ya que generalmente se asocia cerveza alemana a Lagers y cervezas de trigo (Weissbiers). Se desarrollaron gradualmente desde el siglo 17 hasta nuestros días y ahora se están haciendo especialmente populares gracias a la revolución de la cerveza artesana y a las diversas combinaciones que pueden hacerse de las mismas añadiendo distintos ingredientes. Generalmente no soy muy fuertes en alcohol, y gracias a su sabor suave, crujiente y con un toque acido les valieron el apelativo del “champagne del norte”. No se conoce el origen exacto de este estilo, pero una de las teorías cuenta que fueron los hugonotes franceses que emigraron a Alemania a través de Flandes, y en su camino aprendieron las técnicas de agriar cervezas como las Rojas de Flandes o Marrones de Flandes (más tirando a avinagradas ya que pasan mucho tiempo en barricas de madera). Otra teoría se basa en torno una cerveza popular llamada Halberstäder Broihan, supuestamente popular en Berlín en torno al 1640, siendo esta supuestamente una copia de una cerveza desconocida y hecha en Hamburgo. Pero hay quien data de cervezas Berliner Weisse de 1570.

Lo que es seguro es que las cervezas de trigo hechas alrededor de Berlín no eran originariamente agrias o ácidas, sino más bien ligeras y mucho más claras comparadas con otras cervezas más oscuras de aquel entonces. La mayoría de dichas cervezas Berlinesas estaban en torno al 3% y se usaba una mezcla de 50% cebada y 50% trigo, y se añadían muy pocos lúpulos. Las Berliner Weisse que conocemos hoy en día se desarrollaron relativamente tarde, durante el siglo 19, y muchas cervecerías en Berlín se especializaron en las mismas hasta que el estilo empezó a popularizarse en torno a 1950. Durante la cumbre de su popularidad en el siglo 19, las Berliner Weisse fueron las bebidas más populares en Berlín con casi 700 cervecerías produciéndolas. Los años posteriores, sin embargo, no fueron demasiado clementes con el estilo, y la imposición en Europa de las denominaciones de origen controladas, el estilo podía únicamente ser denominado así siempre que la cerveza se produjera dentro de los límites de la ciudad. Esto hizo que se convirtieran en una rara especialidad producida en gran escala sólo por dos cervecerías: Berliner Kindl y Schultheiss. Estas cervecerías no usaban mezcla de bacterias y levaduras, si no que la “bacterización” ocurría por separado y luego se mezclaba con la base de cerveza.

Sin embargo, en los últimos años las Berliner Weisse han experimentado una resurrección debido a los home-brewers y a la revolución americana en cervezas agrias. Y aunque EEUU pille lejos de Berlín, todo indica que es el lugar donde su producción y disfrute va a florecer de nuevo en un futuro. Una buena recomendación al respecto podrían ser la White Ghost Berliner, de Stone Brewing, una cervecería americana que ha abierto una planta en Berlín